sábado, 9 de octubre de 2010
QUE HARTERA ESCRIBIR!!!!
Noooo, qué mamera. Tener que escribir un texto de algo, como si uno tuviera muchos algos sobre los cuales escribir. Me sorprenden los escritos que he leído de los compañeros, ellos son unos Vargas Llosas chiquitos escondidos en una oficina, detrás de un escritorio.
Eso de que escribamos un relato sobre lo que se nos ocurra como las pruebas que hicimos en clase no me queda nada fácil. Sin embargo, debo escribir, es mi compromiso y lo voy a cumplir.
Entonces voy a hacer un ejercicio: Voy a entrar a Flickr y escribiré lo primero que se me ocurra de la primera imagen que vea ahí.
Que “ideota” tan buena. Quién no se inspira con esta foto?
Bueno, estos zapatos son de una niña que está disfrutando la frescura del césped en sus pies descalzos. Es el primer día de vacaciones en casa de los abuelos. La compraron cuando se pensionaron y decidieron buscar el olor de la naturaleza en lugar del humo de los carros. Ahí se encuentra uno con verde en lugar de gris, con sol en lugar de reflejos, con ruiseñores en lugar de sirenas y con pasillos, bambucos y guabinas en lugar de reguetón, rap y metal.
Ella está jugueteando con uno de los perros que cuidan la casa, no demoran en llegar todos. Los papás de ella creen que son bravos pero no, acá son más felices que en cualquier otra parte, todo el espacio es suyo. Desde la madrugada huelen el sereno que avisa un nuevo día, y ven despertar sus hijos, amigos y dueños y corren libremente por el prado que comparten con quien traiga más alegría.
Ella puede pasar el día jugueteando pero debe tomar algo de onces. En casa de los abuelos no hay mucho paquete y en el pueblo no hay domicilios. Pero golosinas si hay. En la cerca de la vecina hay moras y con las manos pequeñas se pueden coger sin tocar las espinas. Más allá, en la siembra de la abuela hay fresas y frambuesas que se dan casi solas y al lado de la casa los árboles son de duraznos, peras y ciruelas. Todos dulces como el más grande merengue. Los duraznos son de pulpa blanca o amarilla, las ciruelas verdes o rojitas. También hay papayuela, brevas y….Uyyy, como es la psicología, así es la casa donde crecí.
Será que este escrito salió del subconsciente que nunca renuncia al campo? Será que me identifico con una niña? Jairo, necesito una consulta. URGENTE!!!
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